Por más de veinticinco años he servido en el ministerio con el deseo de ver vidas transformadas por el poder de la Palabra de Dios. A través de enseñanzas prácticas y una fe viva, busco inspirar a cada creyente a fortalecer su relación con Dios y caminar en el propósito para el cual fue creado.
Como esposo, padre de tres hijos y mentor espiritual, creo firmemente que el legado más grande que podemos dejar no son las palabras que decimos, sino las vidas que formamos. Por eso, mi llamado es ayudar a las familias y líderes a conectar su fe con su propósito, y a transmitir esa herencia espiritual a las próximas generaciones.
A través de la enseñanza bíblica, el liderazgo y la mentoría, he aprendido que una fe sólida y un carácter formado son la base para cumplir el propósito divino.
Hoy, ese mismo llamado se expresa en dos espacios complementarios:
Maná del Cielo y Timothy Academy, ambos bajo una sola visión: alimentar la fe, levantar líderes y equipar a la nueva generación para servir a Dios.